La diosa Themis, la Justicia, con los ojos bien abiertos y las Virtudes Cardinales

En el extremo izquierdo de la fachada se levanta una estatua monumental de siete metros de altura, obra del escultor Leopoldo de Almeida y que es la escultura en bronce más alta de Portugal. Se trata de una imponente figura hierática de estilo clásico que representa a Themis, la diosa de la Justicia. Hay dos elementos de la escultura que llaman poderosamente la atención, la ausencia de venda en los ojos y la balanza en posición de reposo junto al cuerpo. Pese al clasicismo de la escultura, su autor quiso darle este toque de modernidad al representar una Justicia con los ojos bien abiertos y pendientes de los cambios en la legislación y en la sociedad, o sea, una Justicia en perpetua adaptación.

Detrás de la estatua de Themis podemos admirar un fantástico bajorrelieve de estilo arte deco, obra de Euclides Vaz que muestra la evolución de la Justicia, desde la Ley de origen Divino del Antiguo Testamento hasta el Derecho Romano, la base del actual. En la parte superior del friso vemos representados algunos pasajes del Antiguo Testamento, el primero representa a José interpretando el sueño del faraón, el segundo muestra el episodio del becerro de oro y las tablas de la Ley con Moisés y en el tercero vemos representados dos episodios del libro de Job y de Daniel. En la parte inferior, flanqueando y arropando la estatua vemos las virtudes cardinales del derecho: la Prudencia, la Justicia, la Fortaleza y la Templanza.

Las Fuentes del Derecho, en la fachada del Palácio da Justiça de Oporto

El Palácio da Justiça de Oporto es obra del arquitecto Raul Rodrigues Lima, se inauguró en 1961 y alberga sorprendentes obras murales y esculturas de destacados artistas modernistas portugueses. El edificio se construyó en un espacio ocupado anteriormente por un mercado de pescado y algunas casas particulares en la zona de la Cordoaria, cerca de la Torre dos Clérigos.

Se trata de un edificio característico del Estado Novo (la dictadura portuguesa), monumental, de líneas clásicas y austeras que pretenden transmitir el poder del Estado y la fuerza de la Justicia. Es un edificio cargado de simbolismos, desde la planta basilical semicircular típica de los tribunales romanos a la gran escalinata con pilares que presiden la fachada y que nos recuerda a los templos clásicos. Entre los pilares encontramos la representación simbólica de las Fuentes del Derecho esculpidas por Salvador Barata Feyo: la Doctrina, el Derecho Natural, la Ley, la Costumbre y la Jurisprudencia.

En el interior del Palácio, existe un Museu Judiciário (museo judicial), que alberga objetos relacionados con el ejercicio de la justicia como una curiosa maleta de dactiloscopia con las herramientas usadas en el pasado para fichar a los presos, libros de leyes, entre ellos la versión manuscrita de Ferreira Borges del primer Código Comercial Portugués o algunos procesos famosos como el del conocido escritor Camilo Castelo Branco juzgado por adulterio en el siglo XIX o el del bandolero Zé do Telhado, el Robin Hood portugués.

Salón de los Pasos Perdidos del Palácio da Justiça de Oporto

Si van al museo, vale la pena aprovechar la visita para ver los fantásticos frescos que ocupan los muros de los diferentes pasillos de los Pasos Perdidos en algunos pisos del Palácio da Justiça. En el segundo piso, Iter criminis (el camino del criminal) de João Martins da Costa, en el tercero Os últimos destino do ser humano (los últimos destinos del ser humano) de António de Figueiredo y en el quinto varios episodios de la historia de Oporto de Severo Portela Junior.

El Museu Judiciário abre de lunes a viernes entre las 9:00-13:30h y 13:30-17:00h.


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